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Fortalecimiento del Ministerio Público


La delincuencia no cede, y se consolida como una de las principales preocupaciones ciudadanas. Así las cosas, resulta comprensible que el temor sea un inhibidor de nuestras actividades cotidianas como circular por la vía pública, realizar compras, trasladarse en horario nocturno. En fin, el miedo comienza a afectar nuestra vida diaria y con ello la verdadera capacidad de ejercer nuestros derechos. Es por ello que las políticas públicas de seguridad junto con focalizarse en la prevención y el control de la delincuencia objetiva (delitos), de igual forma debe asumir una estrategia destinada a enfrentar el fenómeno subjetivo del delito (el miedo). Ciertamente son estrategias diversas no obstante deben formar parte de un todo coherente y sostenido en el tiempo. Para una y otra dimensión, la acción de los fiscales resulta fundamental. Así, una eficaz persecución penal del Ministerio Público desincentiva el ingreso de nuevos actores a la carrera delictual al observar mayor riesgo de sanciones efectivas. De igual forma la acción de fiscales y la difusión de condenas logradas en los procesos judiciales, también aportan a la sensación de seguridad de los ciudadanos al observar que “quien la hace, la paga”. En este orden de cosas resulta fundamental entonces, fortalecer al ministerio público y dotarlo de las competencias y recursos necesarios para enfrentar la delincuencia y sus autores.

Tal y como lo habíamos comprometido, en Marzo de este año ingresó al Senado el proyecto de fortalecimiento del Ministerio Público, donde se contempla el aumento en 577 nuevos funcionarios y fiscales para dicha institución. Junto con ello se establece por primera vez en la ley el modelamiento de la planta de fiscales y funcionarios y una política de ascensos al interior de la institución, lo que permitirá consignar la anhelada carrera funcionaria para unos y otros, con sistema de promoción y ascensos que permitirá proyecciones laborales de los miles de funcionarios que hoy laboran en dicha institución. La distribución de la nueva dotación será establecida mediante criterios objetivos predefinidos por el fiscal nacional y buscarán superar los actuales déficit de persecutores y personal de apoyo en las diversas regiones del país. En el caso de Bio Bio, se contempla la llegada de 11 nuevos persecutores y un número aún superior de funcionarios, los que sin duda constituirán un aporte a la disminución de la enorme carga laboral que agobia a nuestros actuales persecutores; y con ello se beneficiará directamente a los ciudadanos al proveer de un mejor servicio a la comunidad.

Ciertamente el proyecto que hemos despachado será un aporte decisivo en la lucha contra el delito y el temor, no obstante debemos otorgar mayor protección a nuestros fiscales. Un sistema de protección jurídica que sancione de manera agravada a quienes atenten o amenacen a los fiscales y un sistema de protección social que permita asegurar cobertura de salud y pensión frente a eventuales agresiones físicas que puedan sufrir en el ejercicio de sus funciones.

Chile es un país con una gran mayoría de gente honesta que quiere vivir en paz y tranquilidad y es nuestro rol el aportar decididamente a ello. Esta medida se suma a los incrementos de dotación de Carabineros de Chile (6.000) y de la policía de investigaciones (1.200) y al incremento de penas a los delitos de homicidio, porte ilegal de armas de fuego, manejo en estado de ebriedad, acumulación de penas en delitos cometidos con armas de fuego y prontamente, el incremento de sanciones a los delitos contra la propiedad que son los de mayor ocurrencia. Con ello estaremos avanzando hacia una sociedad más segura donde el transitar, pasear, comprar o simplemente soñar, se pueda hacer sin temor alguno.